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La responsabilidad está en el corazón de nuestra visión para el futuro sustentable de la acuicultura

GSI

A medida que las poblaciones crecen y la demanda de proteína aumenta, los pescados y mariscos tienen una función clave en la satisfacción de esta demanda y ofrecen una fuente integral de proteína saludable, sustentable y de alta calidad. Tiene sentido que debamos pensar en apoyar la función de la acuicultura en los futuros sistemas alimentarios. Sin embargo, cuando los pescados y mariscos representan solo el 2 % de la producción global de alimentos, debemos asegurarnos de que la industria opere responsablemente si quiere alcanzar su potencial.

En junio pasado la atención del mundo se concentró en los océanos, con el Día Mundial de los Océanos el 8 de junio y la cumbre del G7 en Canadá enfocada en el futuro de este recurso global compartido. Ya sea que se trate de la disponibilidad de agua dulce o de la cantidad de plástico que se encuentra en el océano, hubo una conclusión clara de ambos hitos: ¿cómo podemos como individuos, empresas y gobiernos asumir la responsabilidad de garantizar la salud de nuestros océanos?

Para nosotros, como miembros de GSI, la responsabilidad ha sido un componente integral de la iniciativa desde el principio, y para hacer realidad la visión de GSI para el futuro de la acuicultura, sabemos que como usuarios de los océanos cumplimos una función importante no solo al actuar como ciudadanos corporativos responsables, sino también al garantizar el uso responsable de los océanos para las futuras generaciones. Pero, ¿qué significa esto en un nivel práctico y cómo se está integrando esta filosofía en nuestros valores y acciones?

Nuestros esfuerzos para ser gestores responsables de los océanos se pueden dividir de manera general en tres categorías principales:

  • Minimización del impacto ambiental
  • Aportes sociales
  • Aportes a la misión global de garantizar océanos saludables

Minimización del impacto ambiental

En comparación con la producción de carne de res, cerdo y pollo, la producción acuícola normalmente genera menos emisiones de gases de efecto invernadero, usa menos tierra y agua dulce, y es más eficiente en la conversión de pienso en proteína comestible. No obstante, no nos dormimos en nuestros laureles; sabemos que la sustentabilidad no tiene un criterio de valoración fijo y, por lo tanto, nos esforzamos constantemente por lograr el más alto estándar y el desempeño más ecoeficiente posible.

Tradicionalmente, la acuicultura ha sido criticada por su alto uso de pescado silvestre en el pienso, pero en los últimos años esto ha cambiado drásticamente. La proporción habitual entre pienso y pescado para el salmón cultivado es ahora 1,2:1 y el objetivo es únicamente reducir esta proporción todavía más.1 Como miembros de GSI estamos trabajando estrechamente con nuestros miembros de compañías de pienso asociadas para mejorar aún más el uso sustentable de los recursos marinos y estamos analizando nuevas tecnologías, como algas y cultivos ricos en omega 3, para ayudar a complementar el uso de ingredientes marinos y a garantizar existencias de peces silvestres sustentables.

Como parte de las diversas formas en las que estamos mejorando y avanzando en nuestro desempeño ambiental, la mejora continua es una responsabilidad fundamental. Es por esta razón que creemos que, como acuicultores responsables, nuestras acciones deben ser informadas de manera transparente a nuestros interesados.

Las evaluaciones comparativas son importantes porque, como ciudadanos corporativos responsables, debemos rendir cuentas ante una serie de distintas partes interesadas; nuestros clientes, nuestros accionistas y las comunidades locales en las que operamos. Ya sea que se trate de demostrar el uso responsable de los recursos o de documentar la salud de nuestros peces, somos transparentes sobre lo que estamos haciendo a fin de garantizar que inspiremos confianza en las relaciones que mantenemos con nuestras partes interesadas.

Por esta razón, todos los miembros de GSI se han comprometido a lograr un 100 % en la certificación del Consejo de Gestión Responsable de la Acuicultura (Aquaculture Stewardship Council, ASC) en todas sus granjas. La certificación del ASC es ampliamente reconocida como la evaluación más rigurosa de la acuicultura responsable; a fin de lograr la certificación del ASC, las granjas deben cumplir los 154 criterios de la norma, entre los que se incluyen indicadores de bienestar de los peces, impacto ambiental y aportes sociales. Se eligió intencionalmente una norma exigente, debido a que no debe ser una tarea fácil que todas las granjas logren la certificación con rapidez. Por lo tanto, hemos usado la norma del ASC como un punto de referencia de nuestro progreso y cualquiera puede hacer un seguimiento de cómo lo estamos haciendo a través de nuestro Informe de sustentabilidad anual.

Aportes sociales

Los pescados y mariscos, específicamente el salmón cultivado, se encuentran entre las proteínas más saludables del planeta. Están repletos de ácidos grasos omega 3, hierro, selenio, vitaminas B y muchos otros nutrientes esenciales que han demostrado reducir el riesgo de enfermedad cardíaca. Pero detrás de estos beneficios hay una industria que cumple una gran función en las comunidades en las que opera, que a menudo son aldeas pequeñas y remotas. Como miembros de GSI empleamos directamente a más de 20 000 personas y eso no incluye ningún trabajador de medio tiempo ni a los trabajadores que apoyan nuestra cadena de valor.

La responsabilidad significa tratar a nuestros empleados de manera justa, pero la responsabilidad social también va más allá del aporte económico. Significa además retribuir a las comunidades en las áreas donde operamos y relacionarnos con estas. Ya sea a través de la mejora de la concientización y comprensión de lo que es la salmonicultura, del trabajo con las comunidades locales para fomentar entornos oceánicos saludables o incluso del apoyo a obras benéficas o eventos locales, cada compañía tiene implementada una serie de actividades distintas para mejorar su relación con la población local. Puede conocer más sobre estas actividades visitando las páginas de relaciones comunitarias de las compañías en el Informe de sustentabilidad o viendo algunos de nuestros videos; a continuación se describen algunos ejemplos de la forma en que realizamos aportes.

AquaChile

Una de las granjas de AquaChile se encuentra en la región rural de Isla Grande de Chiloé, Región de Los Lagos en Chile. Hay una sola escuela en una isla vecina, pero la falta de transporte hacia y desde la isla significaba que los materiales y recursos de enseñanza eran escasos. Cuando se presentó el riesgo de que la escuela cerrara, AquaChile ofreció usar el bote de su granja para transportar a un profesor desde el continente a la escuela diariamente, lo que ha mejorado las posibilidades disponibles para los estudiantes de esta pequeña escuela.

Bakkafrost

2017 fue un año importante para el plástico. Las personas en todo el mundo fueron bombardeadas con titulares y devastadoras imágenes de los efectos de la contaminación humana en nuestros océanos. A pesar de la ubicación remota de las islas Feroe en el Atlántico, el plástico termina de todos modos en sus numerosas playas que de no ser por esto estarían impolutas. Como respuesta, Bakkafrost, miembro de GSI, organizó un evento en junio de 2017 en el que 17 de sus acuicultores se reunieron junto a otros piscicultores de las islas Feroe para ayudar a limpiar las playas alrededor de las islas durante una semana, recogiendo todo tipo de plásticos y desechos que terminaron allí.

Bakkafrost patrocinó además una limpieza de playa en el extremo sur de las islas Feroe, Suðuroy, donde 45 voluntarios recogieron 55 sacos de almacenamiento grandes que contenían basura de la playa Trongisvágsmegin en mayo de 2017. Bakkafrost planifica repetir esta iniciativa de una semana este año y continuará apoyando similares iniciativas comunitarias ambientales.

Aportes a la misión global de garantizar océanos saludables

Nuestros océanos están en peligro debido a la pesca en exceso, a la contaminación y al hecho de darlos por sentado, y aunque como usuarios individuales de los océanos cada uno de nosotros tiene sus propias acciones por las cuales debe rendir cuentas, también necesitamos ver los océanos desde una perspectiva global y tomar medidas a una escala mucho más amplia si queremos protegerlos a ellos y a sus valiosos recursos para futuras generaciones. La única forma en que esto será posible es a través de asociaciones y colaboración global.

Los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS) de la ONU han proporcionado un marco para la forma en que las empresas, los institutos de investigación, los gobiernos y la sociedad civil pueden ayudar a abordar una serie de problemas globales clave, con la meta de terminar con la pobreza, proteger el planeta y garantizar la prosperidad de todos. De estos objetivos, el más importante para GSI es el ODS 14, Vida submarina, el que aborda la conservación y el uso sustentable de los océanos, mares y recursos marinos. Los miembros de GSI se han comprometido voluntariamente a cumplir el ODS 14, debido a que creemos que GSI tiene una importante función que cumplir en el uso responsable de los océanos, sobre la base de nuestro modelo de colaboración precompetitiva. Este modelo nos permite facilitar una mayor transferencia de conocimientos, compartir mejores prácticas y fomentar más innovaciones en la industria; todo con el objetivo de acelerar el desempeño en sustentabilidad de la industria y de garantizar que el salmón cultivado sea una opción alimentaria responsable.