Salmón es el nombre común con el que se designa a varias especies de peces de la familia de los salmónidos (p. ej. salmón del Atlántico, salmón del Pacífico), mientras que otras especies de la familia son conocidas como truchas. El salmón se puede obtener de fuentes silvestres y de criaderos; sin embargo, el salmón del Atlántico disponible comercialmente siempre proviene de criaderos.[i]

El cultivo del salmón comenzó a un nivel experimental en los años 1960, pero se convirtió en industria en Noruega en los años 1980, y en Chile en los años 1990. [i] La industria de la cría de salmón ha crecido sustancialmente en los últimos 40 años y hoy aproximadamente el 60% de la producción mundial de salmón proviene de centros de cultivo. En 2011, se produjeron 1.600.000 toneladas de salmón en los criaderos, mientras que sólo se pescaron 930.000 toneladas de salmón silvestre. [i]

El cultivo de salmón del Atlántico ha estado dominado tradicionalmente por un pequeño número de regiones productoras como Chile, Noruega, Canadá y Escocia, ya que a menudo se deben cumplir varias condiciones naturales para garantizar la producción óptima del salmón de cultivo. Tales condiciones incluyen: bajas temperaturas del agua que varían entre 8oC y 14oC, una zona costera protegida y condiciones biológicas adecuadas. Actualmente la salmonicultura también se lleva a cabo en países como Australia, las Islas Feroe, Islandia, Irlanda y Nueva Zelanda.

El ciclo de producción de salmón es de aproximadamente 3 años. El primer año de producción se efectúa en entornos controlados de agua dulce, y después el salmón producido es transportado a jaulas en entorno marino. Una vez que el salmón alcanza un tamaño óptimo se transporta a las plantas de procesamiento y se prepara para la venta. Para los consumidores, la mayoría de este salmón se ofrece en filetes, aunque también se puede adquirir el pescado entero.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) [SR1] prevé que la población mundial alcanzará los 9.000 millones de habitantes para el año 2050, y que la demanda de proteínas aumentará en un 70% en todo el orbe.[ii] El pescado, particularmente el salmón de granja, puede ofrecer una solución para satisfacer dicha demanda. A medida que aumenta la demanda también se incrementará la presión en las reservas de peces silvestres que ya se encuentran sobreexplotadas, y por lo tanto el pescado cultivado será necesario para gestionar eficientemente y mantener los niveles de existencia de los peces silvestres y así preservar la biodiversidad natural de los océanos. Es importante que la industria de la cría del salmón asegure que la sustentabilidad se encuentra en el centro de sus operaciones si buscan satisfacer esta demanda de manera sustentable.

Además de las poblaciones en crecimiento, la demanda de pescado está aumentando ya que los gobiernos y los consejos consultivos de alimentación y salud están fomentando activamente el consumo de pescado como parte de una dieta sana y equilibrada. [iii] El salmón de granja se conoce comúnmente por su alto contenido de Omega 3, pero también es una excelente fuente de vitaminas y minerales [iv] por lo que con frecuencia es una opción saludable de alimentación para muchos consumidores.

El salmón de cultivo es también una gran fuente de producción de proteínas y continúa teniendo mayores cifras de retención de proteínas y energía al compararlo con otras fuentes de proteínas como el cerdo o el pollo. Tomando en cuenta estos hechos, es claro que la industria de la salmonicultura puede contribuir de manera esencial al equilibrio de las necesidades alimentarias de la creciente población mundial, así como satisfacer la demanda de producción de proteínas saludables y sustentables.